Principales causas del estreñimiento y pautas para combatirlo

Como hemos comentado en otro artículo, Principales síntomas del estreñimiento, el estreñimiento y en general los problemas con el tránsito intestinal afectan una parte importante de la población. Y todo ello, además, con un cierto tabú, que aún complica más el día a día de las personas afectadas.

En el caso del estreñimiento, la característica principal es que la persona tiene dificultad para expulsar las heces y puede detectarse por diferentes síntomas: el esfuerzo excesivo para poder defecar, la imposibilidad de hacerlo con cierta frecuencia (menos de 3 veces a la semana), la sensación de evacuación incompleta…

En este mismo artículo también explicamos con detalle las diferencias entre el estreñimiento ocasional y el estreñimiento crónico, que vienen provocados por diferentes circunstancias.

A continuación intentaremos detallar cuáles son las causas más habituales del estreñimiento, lo que nos podrá ayudar también a saber qué hábitos debemos cambiar para prevenirlo o, como mínimo, intentar reducir su afectación en la medida de lo posible. En ese sentido, es importante tener en cuenta que algunos de las causas del estreñimiento tienen origen fisiológico/patológico/mecánico y otras son debidas a factores circunstanciales (como la inactividad física o la ingesta deficitaria en fibra). Podemos fácilmente intervenir y corregir algunos de estos factores de riesgo mientras que otros serán de más complicado tratamiento.

Causas del estreñimiento ocasional

Entendemos por estreñimiento ocasional aquel que se relaciona con cambios puntuales en nuestro estilo de vida. El tránsito intestinal se ralentiza debido a cambios en la dieta alimentaria, el estrés, los cambios de rutina…
Así, algunas de las causas más comunes del estreñimiento ocasional son:

  • viajes y vacaciones, que superan una alteración de muchos de nuestros ritmos y hábitos (alimentación, horarios, baño…)
  • falta de hidratación, lo que contribuye las heces en el intestino contengan menos agua, estén más secas y como consecuencia dificulta su expulsión
  • falta de ejercicio físico
  • períodos de estrés, ya sea por acumulación de trabajo o cualquier tipo de nervios e inquietudes
  • ingesta de determinados fármacos de forma puntual
  • el embarazo, en el caso de las mujeres

Teniendo en cuenta todos los factores de riesgo, si tenemos estreñimiento ocasional podemos fácilmente tomar medidas correctoras como incluir más fibra en nuestra dieta, aumentar el consumo de líquidos (preferentemente agua u otros líquidos sin calorías y sin gas), realizar ejercicio físico con cierta regularidad, hacer lo posible para conseguir una cierta tranquilidad emocional y bienestar…

En ese sentido, y más allá de las frutas y las verduras, es interesante recordar que actualmente existen una gran variedad de productos que pueden ayudarnos a complementar nuestra dieta de manera puntual, con fibra y otros nutrientes para ayudar a normalizar nuestro tránsito intestinal.

Uno de ellos es roha-max, una excelente mezcla de plantas que contiene sen, y el sen ayuda a mantener un funcionamiento normal de tránsito intestinal. Puedes elegir entre diferentes formulaciones: roha-max 60 gr, roha max 130 gr, roha-max con superalimentos cúrcuma y anís (para un mayor bienestar digestivo), y roha-max con chía e ispágula (aporta un plus de fibra para una mayor regulación del tránsito intestinal).

Si con el cambio de hábitos y dieta no se regulariza el tránsito intestinal, en unas semanas, es importante entonces que consultes a tu médico para que pueda verificar que no haya alguna otra afectación o patología importante. La evaluación médica es imprescindible para determinar la causa del estreñimiento y poder tomar las medidas pertinentes.

Causas del estreñimiento crónico

Existe una gran variedad de causas que pueden provocar o agravar las disfunciones intestinales:

  • Factores dietéticos: más allá de la falta de líquidos o las dietas desequilibradas, debemos tener en cuenta que algunos suplementos (como los de calcio o hierro) también pueden provocar estreñimiento, así como enfermedades psiquiátricas con consecuencias en la dieta, como la anorexia.
  • Inmovilidad: como hemos visto, la falta de actividad física dificulta el correcto funcionamiento del tránsito intestinal. Por ello, las personas con movilidad reducida suelen tener problemas de estreñimiento.
  • Causas endocrinas/metabólicas. Todas aquellas circunstancias que afecten el balance de hormonas puede derivar en estreñimiento crónico: diabetes, tiroides, menopausia…
  • Problemas con los músculos pélvicos (por debilidad, falta de coordinación, incapacidad para relajarse…). Esta musculatura tiene un papel fundamental en la evacuación de las heces.
  • La ingesta de ciertos medicamentos como antidepresivos, antihistamínicos, diuréticos…. afectan el tránsito intestinal y pueden derivar en estreñimiento crónico.
  • Obstrucción mecánica del colon o recto, que inhibe el movimiento de las heces. Puede tener relación con cáncer de colon, fisura anal, anomalías post quirúrgicas…
  • Trastornos neurológicos/neuropatía. Las enfermedades del sistema nervioso central (ictus, esclerosis múltiple, Parkinson, depresión…) pueden alterar la percepción visceral, causar problemas en las fibras nerviosas alrededor del colon e inhibir la expulsión de las heces.

Pautas para combatir el estreñimiento

Como decíamos, para solucionar el estreñimiento lo primero que debemos hacer es tener bien identificadas las causas o circunstancias que lo provocan. No es lo mismo el estreñimiento ocasional que podemos tener en vacaciones, o en períodos de estrés en el trabajo, que un estreñimiento crónico vinculado a otras enfermedades más severas como el consumo de ciertos medicamentos, trastornos endocrinometabólicos, entre otros.
En el segundo caso debemos recurrir al médico para que pueda hacer el diagnóstico correcto de nuestro estado de salud y a partir de aquí definir el tratamiento más indicado para cada paciente.

En el primer caso (estreñimiento ocasional) es sin duda más fácil tomar algunas medidas para intentar corregir la situación. Y no todo se reduce a los famosos y tradicionales laxantes:

  • Aumentar la ingesta de fibra y líquidos en la dieta
  • Adoptar una posición más favorable en el inodoro: podemos ayudarnos en el momento de la evacuación situando una pequeña banqueta frente al inodoro, de manera que podamos poner las piernas encima y flexionarlas, aumentando así la presión intra-abdominal y facilitando la evacuación.
  • Realizar masajes abdominales: se trata de reseguir, con una ligera presión de las manos en el abdomen, la forma del colon descendente, transverso y ascendentes (en el sentido de las agujas del reloj), para favorecer la movilidad y el tránsito intestinal.
  • Practicar gimnasia abdominal hipopresiva, que ayuda a tonificar la musculatura de la faja abdominal y el suelo pélvico, además de corregir vicios posturales.
  • Actividad física: por el hecho de movernos, aumentamos los movimientos naturales del intestino, imprescindibles para disfrutar del funcionamiento normal del tránsito intestinal.
  • Tomar suplementos que te ayudan a mantener el funcionamiento normal del tránsito intestinal, como roha-max