¿Por qué el estreñimiento afecta principalmente a mujeres?

Ante esta cuestión, la primera duda que nos viene a la cabeza es: ¿hasta qué punto las mujeres sufren más estreñimiento que los hombres? ¿está científicamente demostrado o es un tema de percepción, que ellas hablan más del tema y se preocupan por ello?

Lo cierto es que las alteraciones de tránsito intestinal afectan diferente a hombres y mujeres, según la edad. Con excepción de la infancia (cuando es más frecuente en niños), después la prevalencia de estreñimiento es mayor en mujeres que hombres: en la edad adulta se llega a una relación de 3 mujeres con problemas para regular el tránsito intestinal por cada hombre con los mismos síntomas. Por encima de los 65 años, los casos de estreñimiento aumentan en ambos sexos: un 34% de las mujeres y un 26% de los varones se consideran estreñidos.

Todo ello tiene que ver con el ritmo del tránsito intestinal. En circunstancias normales el tiempo medio por el intestino delgado es de unas 3 horas, y en el colon de unas 30 horas. No obstante, y como decíamos, en las personas de mayor edad se ralentiza este proceso y por regla general en las mujeres el tránsito intestinal es también algo más lento. Pero, ¿por qué?

Estreñimiento: ¡las hormonas también influyen!

Así es, la condición de las hormonas femeninas también afecta el tránsito intestinal. Los cambios que se producen en el cuerpo de las mujeres en determinados periodos, como la menstruación o el embarazo, pueden entorpecer el correcto funcionamiento del sistema digestivo.

A continuación hablaremos específicamente del embarazo y el postparto, pero es que con cada ciclo menstrual también se producen alteraciones en el tránsito intestinal de las mujeres. Concretamente, se ha observado que, justo antes del período menstrual, las hormonas relajan los músculos del colon, de manera que el intestino no tiene suficiente fuerza para realizar los movimientos que favorecen la evacuación de las heces. Lógicamente, el grado de estreñimiento y cómo afecta ello a los ritmos habituales y estado de salud será diferente en cada mujer.

ESTREÑIMIENTO Y EMBARAZO

Otro de los momentos en los que las mujeres pueden tener más problemas para mantener su tránsito intestinal en óptimas condiciones es durante el embarazo1.

Por una parte, el aumento de los niveles de progesterona ralentiza el proceso digestivo y, por otra, el útero presiona el recto, lo que dificulta el paso de los alimentos (esta última circunstancia se acentúa con el progresivo crecimiento del feto y la barriga, a medida que el embarazo avanza). Por todo ello, no son pocas las mujeres que tienen estreñimiento durante el embarazo.

En el caso de estreñimiento crónico deberemos vigilar qué medicación tomar, siempre según el criterio de los profesionales y teniendo en cuenta el embarazo. Otras medidas que pueden tomarse, ya sea para estreñimiento crónico o esporádico, es aumentar la ingesta de fibra y agua, y realizar deportes sin impactos de intensidad, como la natación.

Después del parto, los problemas intestinales no desaparecen de forma inmediata. Los músculos abdominales están más dilatados y pueden ser un poco menos eficaces. Tampoco podemos olvidar la presencia de las hemorroides (habituales en el embarazo y postparto, ya que las venas de la mujer están más comprimidas y no pueden drenar con normalidad). Y es que las molestias que provocan las hemorroides pueden hacer que la mujer retenga de forma inconsciente las deposiciones, por temor a ir al baño.

LAXANTES Y SUPOSITORIOS

Hace años era muy habitual el uso de laxantes y supositorios para combatir el estreñimiento. El efecto era inmediato pero, en función de su composición podían llegar a contener activos que podían crear habituación y era necesario cambiar de producto. En la actualidad, existe una mayor variedad de productos y tratamientos que pueden ayudarte a regular el tránsito intestinal.

Desde los supositorios de glicerina (que también son aptos para embarazadas) a otras formulaciones que ayudan a regular el tránsito intestinal de una forma natural y segura.

Cómo evitar el estreñimiento

En algunas ocasiones basta con corregir algunos hábitos y costumbres de las mujeres para mejorar los problemas de estreñimiento. A continuación te apuntamos algunos de los factores a tener en cuenta para favorecer un correcto tránsito intestinal:

  • Dieta variada y equilibrada. Para evitar el estreñimiento es recomendable consumir como mínimo dos raciones de verdura cada día (mejor si son crudas y de hoja verde), y tres raciones de fruta (mejor con piel, que contiene importantes dosis de fibra).
  • También se recomienda aumentar el consumo de fibra, aumentando el consumo de cereales integrales (pasta, arroz o pan).
  • Y hay que asegurar una correcta ingestión de líquidos sin gas.
  • Por otra parte, es importante evitar el sedentarismo, ya que la actividad física mejora en gran medida los problemas de tránsito intestinal. Excepto si existe algún problema durante el embarazo (debes consultarlo con el médico), recuerda que puedes seguir practicando deporte con moderación. Los paseos a buen ritmo, la natación, el yoga… son actividades muy beneficiosas para la mujer embarazada.
  • Reducir el estrés, o mantener unas rutinas alimentarias y de ir al baño son también elementos que te ayudarán a evitar el estreñimiento.

Roha-max con sen, ayuda al funcionamiento normal del tránsito intestinal

Además de todo ello también puedes incorporar en tu dieta roha-max, una excelente mezcla de plantas que contiene sen (Cassia angustifolia). La Cassia angustifolia, ayuda al funcionamiento normal del tránsito intestinal. Puedes elegir entre roha-max 60 g. y roha-max 130 g. También dispones de formulaciones en las que se añaden superalimentos como la cúrcuma y el anís o la chía y la ispágula, para un mayor bienestar digestivo la primera y con un plus de fibra la segunda. ¡Descúbrelos!

Si estás embarazada o en período de lactancia, consulta tu médico antes de tomar roha-max u otros productos similares.

 


1 Mearin F. Estreñimiento en el anciano: ¡lo que faltaba! En: Mearin F. editor. Estreñimiento. Más importante de lo que parece. Ediciones Doyma S.L. Barcelona, 2000;87-91.